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La sandalia: el calzado más antiguo que seguimos usando
Un trozo de suela y algo que la sujete al pie. Con esa idea se calzó media humanidad durante milenios y seguimos haciéndolo hoy. Este es un recorrido honesto por su historia: lo que está documentado, lo que es tradición oral y lo que sencillamente no sabemos.
Ocho hitos, en orden
| Momento | Qué aporta | Qué queda hoy |
|---|---|---|
| Egipto antiguo | Sandalias de papiro, fibra de palma y cuero, con tira entre dedos | La chancla de dedo, sin cambios estructurales |
| Roma: la caliga | Sandalia-bota de cuero con suela claveteada para marchar | La sandalia gladiadora y las suelas con tacos |
| Mediterráneo: la alpargata | Suela trenzada de esparto o yute, barata y transpirable | Cuñas de yute y toda la estética veraniega mediterránea |
| México: el huarache | Cuero trenzado a mano sobre suela plana | El tejido cruzado de mil sandalias actuales |
| Siglo XX: la goma | Suelas de caucho baratas, impermeables y producidas en serie | El EVA y la sandalia de menos de 20 € |
| Alemania: la plantilla anatómica | Lecho de corcho contorneado con arco marcado | Toda la categoría de sandalia de confort |
| Brasil: la chancla de goma | Chancla de dedo monocolor, resistente y de precio popular | El calzado de playa universal |
| Hoy: la flatform | Altura sin desnivel entre talón y puntera | Centímetros sin inclinación del pie |
El recorrido, con matices
Egipto y la fibra vegetal. Las sandalias egipcias de papiro trenzado y fibra de palma están entre los ejemplares mejor conservados de la Antigüedad, y las hay en museos de medio mundo, incluidas piezas del ajuar de Tutankamón. Su estructura es la de una chancla de dedo: suela plana y tira en Y entre el primer y el segundo dedo. Exactamente lo que llevas a la piscina.
Sobre cuál es la sandalia más antigua conservada hay debate, y conviene decirlo: las de fibra de Fort Rock (Oregón) se dataron por radiocarbono en torno a 9.000-10.000 años, y en la Cueva de los Murciélagos de Albuñol (Granada) aparecieron sandalias de esparto neolíticas cuyas dataciones se han revisado al alza. Las cifras se discuten; que el calzado más antiguo conocido sea una sandalia, no.
La caliga romana. El soldado romano marchaba con una sandalia-bota de cuero abierta, con la suela claveteada con tachuelas de hierro para agarrar y durar. De ahí viene el apodo de Calígula, «botita». La caliga es la abuela directa de dos cosas actuales: las sandalias gladiadoras de tiras altas y la idea de que una sandalia puede ser calzado de caminar.
La alpargata mediterránea. Suela de esparto o yute trenzado, empeine de lona, cierre con cintas. Barata, transpirable y reparable: el calzado de trabajo del Mediterráneo durante siglos. Su antigüedad exacta es discutida y su nombre llega al castellano a través del árabe hispánico. Lo que no se discute es su descendencia: cada cuña de yute que ves en junio viene de aquí. Tenemos página de alpargatas y de sandalias de esparto.
El huarache mexicano. Tiras de cuero tejidas a mano sobre suela plana, de raíz indígena prehispánica; la palabra procede del purépecha. En el siglo XX incorporó un detalle genial por necesidad: suelas cortadas de neumático usado, prácticamente indestructibles. El trenzado que hoy se vende como «tendencia artesanal» lleva siglos resolviendo lo mismo: sujetar el pie sin material sobrante.
El siglo XX y la goma. La vulcanización del caucho, del siglo XIX, hizo posible algo nuevo: suelas impermeables, elásticas y baratas fabricadas en serie. La sandalia dejó de ser un objeto artesanal. Con el EVA y el poliuretano, además, se volvió ligerísima. Casi todo lo que hoy llamamos «sandalia cómoda» es hija de esa química.
La Birkenstock de los 60 y 70. A la marca alemana se le atribuye el desarrollo de la plantilla anatómica de corcho en torno a 1900. La sandalia Madrid, la de una tira, está fechada por la propia empresa en 1963, y su salto a Estados Unidos a mediados de los sesenta la convirtió en símbolo contracultural antes que en objeto de moda. Damos estos datos como lo que son: cronología corporativa, coherente pero contada por la parte interesada. Si te interesa el modelo actual, mira nuestra guía de Birkenstock.
La chancla brasileña. Havaianas nació en Brasil a principios de los sesenta inspirándose en la zori japonesa, de suela de paja de arroz y tira de tela; ese linaje lo reconoce la propia marca. Lo que Brasil aportó fue la goma: una chancla que aguanta arena, sal y sol a precio popular. La analizamos en Havaianas.
Y la flatform. La suela gruesa de altura uniforme no es un invento reciente: la chopine renacentista y la geta japonesa ya elevaban el pie sin inclinarlo. La versión actual, de EVA, vuelve cada pocas temporadas con la misma gracia de siempre: centímetros sin desnivel. Está en sandalias de plataforma.
Tres herederas directas que puedes comprar hoy
Chancla de dedo de goma
- Misma estructura que las sandalias de papiro: suela y tira en Y
- La goma vulcanizada aguanta sal, arena y cloro
- Pesa entre 150 y 250 g el par, según talla
Sandalia de yute con suela trenzada
- Descendiente directa de la alpargata de esparto
- Yute cosido: mira de cerca las costuras en las fotos del anuncio
- Ligera y fresca, pero no le gusta el agua: no es calzado de playa
Sandalia de cuero trenzado a mano
- Tiras entrelazadas: sujetan por reparto de presión, no por apriete
- El cuero se adapta al pie en dos o tres usos
- Busca suela de goma cosida si vas a caminar por ciudad
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Cuatro cosas que la historia nos enseña sobre comprar sandalias
- La forma buena no cambia. Si un diseño lleva décadas idéntico, no es falta de innovación: es que funciona.
- El material sí cambia, y ahí está el truco. La diferencia entre una sandalia de 15 € y una de 90 € casi nunca es la silueta; es la suela, el forro y el pegado. Lo vemos en cómo elegir sandalias.
- Desconfía de las fechas redondas. Buena parte de las «historias oficiales» del calzado son relatos de marca contados con una precisión sospechosa.
- El tallaje también es histórico. Los sistemas europeo, británico y estadounidense nacieron por separado y nunca se pusieron de acuerdo. Por eso existe nuestra guía de tallas.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el calzado más antiguo que se conserva?
Son sandalias. Las de fibra vegetal halladas en Fort Rock (Oregón, EE. UU.) se dataron por radiocarbono en torno a 9.000-10.000 años, y en España las sandalias de esparto de la Cueva de los Murciélagos (Albuñol, Granada) son del Neolítico, con dataciones revisadas al alza en los últimos años. Lo que sí puede decirse con seguridad es que la sandalia es la forma de calzado documentada más antigua que conocemos.
¿Por qué en inglés a las chanclas se les llama flip-flops?
Es una onomatopeya: el ruido que hace la suela al golpear el talón y despegarse del suelo al caminar. En español pasa algo parecido con chancla y chancleta, palabras que llevan siglos en el idioma y que originalmente designaban a un zapato con el talón pisado.
¿Quién inventó la sandalia moderna de tiras y plantilla anatómica?
No hay un inventor único, y desconfía de quien te dé un nombre y una fecha exacta. La plantilla anatómica de corcho que hoy asociamos a Birkenstock procede del trabajo de la familia alemana del mismo nombre en torno a 1900, y la marca sitúa su sandalia Madrid en 1963. Pero la sandalia de tiras con suela contorneada tiene precedentes muy anteriores en Egipto, Roma y Japón.